Cuando el rosa no es para todas. The Good Son y el pinkwashing

9 marzo, 2015

Mireia Chavarria. Directa.
The good son, de la cineasta israelí Shirley Berkovit se estrena este jueves en Barcelona en el Documental del Mes. El film habla de la transexualidad en un estado como el de Israel, pero a la vez se olvida del colonialismo y el racismo que lo caracterizan.
The good son, de la cineasta israelí Shirley Berkovit, sigue el proceso de cambio de sexo del “hijo”

The good son, de la cineasta israelí Shirley Berkovit, sigue el proceso de cambio de sexo de Or / Directa

“A ver cuando traes una chica en casa”, solía decirme mi padre. “Pues bien, lo hice. Soy yo”, afirma la protagonista del documental The good son, de la cineasta israelí Shirley Berkovit. La película, que sigue el proceso de cambio de sexo del “hijo”, será proyectada en Barcelona este jueves 5 de marzo en El Documental del mes.

Pocas veces el género documental ha afrontado el tema de la transexualidad desde una perspectiva tan íntima. En este caso, se trata de un relato en primera persona grabado con una cámara de vídeo que nos muestra fotogramas del proceso de cambio de sexo de un chico que siempre se ha sentido chica. La poca calidad de la imagen, la subjetividad y domesticidad de las presas, la falta de artificialidad… Son aspectos formales que, junto con la alta dosis de emocionalidad e implicación personal de la protagonista, crean un hechizo que despierta la curiosidad y fascinación de la espectadora. Y es que la excepcionalidad de la visibilización de un caso como éste, no por raro sino por invisible, la convierte en privilegiada. Es este rol de testigo voyeur lo que consigue involucrarse completamente en esta introspección que acompaña la transformación física de la protagonista, y le permite así vivir en propia piel su mutación también espiritual y social.

Las dudas, el miedo y la soledad de la experiencia empiezan una empatía que se convertirá en catarsis al final de esta tragedia con final feliz: el empoderamiento fruto de sentirse orgullosa de lo que ha hecho, no tanto como lo ha hecho, pero sí de haberlo conseguido. Y, además, mucho más que eso, que lo ha hecho a su manera. Y es la canción de Frank Sinatra I did it my way el hilo musical de esta explosión de felicidad consecuencia de un desenlace inusual de satisfacción personal, de aceptación familiar y social, tras un proceso quirúrgico al que no todos pueden acceder por el coste económico que supone.

También el estado de Israel tiene su manera de lavarse sus manos manchadas de sangre. Y The Good Son, sin desmerecer su calidad cinematográfica, nos hace venir en mente, irremediablemente, lo que se conoce con el nombre de pinkwashing. Y es que la cultura, en este caso el cine, también puede ser una herramienta para “pintar de rosa” el monstruoso rostro colonial y racista de Israel. De hecho, se trata de una táctica que dibuja una Palestina retrógrada, irrespetuosa y opresora de la comunidad homosexual, y tapa los crímenes de Israel con un arco iris, en un intento de hacer olvidar, o incluso justificar la ocupación y el apartheid para autonormalizarlo. Es así como el estado colonialista se coloca la máscara de vanguardista en la defensa de los derechos de la comunidad LGTBI.

Sin afán de asociar The Good Son directamente al pinkwashing, ni tampoco de olvidar su labor social y política en cuanto a la visibilización, reflexión y retrato de la transexualidad, hay que tener en cuenta que cuando se trata de una producción artística israelí, aunque sea en favor de los derechos LGTBI, no todo el monte es orégano. Es por ello que el movimiento queer mundial, de la mano del BDS, se ha organizado en torno al Pinkwatching Israel para visibilizar y denunciar el pinkwashing. Israel sigue siendo un estado colonial creado a base de violencia y ocupación, donde las israelíes y árabe-palestinas no se pasean en un plano de igualdad; donde todavía muchas personas son refugiadas que no pueden regresar a sus hogares ni recuperar lo que les quitaron; donde se siguen vulnerando los derechos humanos de manera descarada. Por mucho que se pinte de rosa, la desigualdad sigue siendo la norma dentro de Israel. El colonialismo y el racismo que lo caracterizan evidencian que, por mucho que presuman de promover el rosa, en Israel el rosa no es para todas.

 

Fuente: Quan el rosa no és per a totes, Mireia Chavarria, Directa (3/3/2015).

Compartir:

¡Firma por Palestina!

#YoNOComproApartheid

Al adherirme a la campaña #YoNOcomproApartheid, afirmo que no quiero que mi cesta de la compra beneficie al Apartheid israelí.

9,950 signatures

#YoNOComproApartheid

La Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina lanza una campaña de adhesión ciudadana al boicot de los productos israelíes en señal de protesta contra las políticas de Apartheid, ocupación, despojo, colonización y asedio impuestas por Israel al pueblo palestino. Al adherirme a la campaña #YoNOcomproApartheid, afirmo que no quiero que mi cesta de la compra beneficie al Apartheid israelí.

¿Por qué #YoNOComproApartheid?

- Porque 66 años desde la expulsión de entre 700 y 950 mil palestinos y palestinas y la confiscación de sus viviendas, tierras y propiedades, ningún refugiado o refugiada ha podido retronar a sus casas ni ha recibido reparación.
- Porque han transcurrido 47 años desde la ocupación de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este, y estos territorios siguen bajo control militar israelí.
- Porque 10 años después de la Sentencia del Tribunal Internacional de Justicia de la Haya que exigió el desmantelamiento del Muro, Israel mantiene impunemente esta infraestructura de Apartheid.
- Porque desde el inicio de las supuestas conversaciones de paz iniciadas en agosto 2013 y suspendidas a finales de abril por Israel, este país ocupante ha autorizado la construcción de 14.000nuevas viviendas israelíes en asentamientos ilegales, 3226 de ellas en Jerusalén Este; ha asesinado a 61 personas palestinas y herido a 1751; ha demolido 508 viviendas, escuelas, fábricas y demás construcciones palestinas; ha desplazado a 899 y arrestado a 3300 palestinos y palestinas.
- Porque Israel no ha cesado de colonizar la tierra palestina y de expoliar al pueblo palestino de sus recursos, negando su autodeterminación y violando sus derechos fundamentales.
- Porque sus políticas discriminatorias contra los palestinos y palestinas han sido comparadas con las que los Boers aplicaron a la población sudafricana, y el Tribunal Russel sobre Palestina, en su audiencia en Ciudad del Cabo en 2011, las calificó de Apartheid.
- Porque la Unión Europea es el primer destinatario de las exportaciones israelíes, y gran parte de estos productos son fabricados ilegalmente en territorio ocupado palestino, y porque las empresas que los comercializan en nuestro país nos engañan, vendiéndolos como si fueran fabricados en territorio israelí.
- Porque no quiero ser cómplice de esta violación del Derecho Internacional Humanitario, y me resisto a comprar productos israelíes.
- Porque a través de la campaña global pacifista de Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel, puedo además contribuir a detener la injusticia, las violaciones de Derechos Humanos y los crímenes de guerra cometidos por Israel contra la población palestina.
- Porque quiero que en nuestros pueblos y ciudades, se vayan abriendo espacios donde no me hagan cómplice del Apartheid israelí, en los que no se vendan productos fabricados en este país o en las colonias construidas ilegalmente en territorio palestino.

Por todo ello, apoyo esta campaña de firmas y te invito a que tú también hagas público tu deseo de consumir de forma responsable y solidaria con el pueblo palestino.

[signature]

Comparte esto con tus amigas/os:


Espacio Libre de Apartheid Israelí

¿Conoces la campaña de ELAI?
Si tienes un bar, tienda, centro social o cultural... o participas en algún sindicato, asociación cultural, ayuntamiento... declárate Espacio Libre de Apartheid Israelí
ELAI

Qué productos boicotear

¡Únete al BDS!
Visita esta página para ver qué productos boicotear: boicotisrael.net/productos
Únete al BDS

Últimas noticias

  1. Boicot al Orgullo de Tel Aviv: Di no al pinkwashing del apartheid israelí

    Un año más, el colectivo queer palestino Pinwatching Israel nos llama al boicot del Tel Aviv Pride que tendrá lugar entre el 3 y el 9 de junio. El Orgullo de Tel Aviv es el evento principal de la propaganda del pinkwashing, estrategia del gobierno israelí para lavar de rosa sus crímenes, y venderse al mundo como tolerante y progresista.
Más noticias...